Errores frecuentes al aprender ruso

Párrafo 1

Errores frecuentes de los españoles al aprender ruso

Aprender ruso desde el español tiene ventajas, pero también presenta dificultades muy concretas.

Muchas de ellas no aparecen porque el estudiante “no sepa idiomas”, sino porque intenta aplicar al ruso hábitos que funcionan perfectamente en español.

Eso es completamente normal.

Cuando aprendemos una lengua nueva, nuestro cerebro busca apoyarse en estructuras conocidas. El problema aparece cuando esas estructuras no funcionan de la misma manera.

En esta guía repasamos algunos de los errores más frecuentes de los estudiantes hispanohablantes al aprender ruso y explicamos cómo evitarlos.

1. Leer las letras cirílicas como si fueran latinas

Este es uno de los primeros errores.

Algunas letras rusas se parecen visualmente a las nuestras, pero representan sonidos diferentes.

Por ejemplo:

В no es una B.

Se aproxima a nuestro sonido v.

Н no es una H.

Representa una n.

Р no es una P.

Representa una r.

С no es una C.

Representa una s.

У no es una Y.

Representa aproximadamente una u.

Por eso una palabra rusa no debe leerse según la apariencia de las letras.

La solución es sencilla: aprender el cirílico como un alfabeto propio, sin intentar convertir cada símbolo en una letra latina visualmente parecida.

2. Depender demasiado tiempo de la transliteración

Durante los primeros días puede resultar útil ver:

Спасибо

junto a:

Spasibo

Pero si el estudiante continúa leyendo siempre mediante transliteración, retrasa innecesariamente el aprendizaje real del ruso.

La transliteración además nunca reproduce perfectamente todos los sonidos.

Lo recomendable es utilizarla como una ayuda temporal y abandonarla progresivamente.

El objetivo debe ser leer directamente:

Спасибо

sin necesitar una segunda versión escrita en alfabeto latino.

3. Pronunciar todas las vocales como en español

En español las vocales mantienen una pronunciación relativamente estable.

En ruso no siempre ocurre así.

La posición del acento puede modificar considerablemente la pronunciación de determinadas vocales.

La letra о, por ejemplo, no se pronuncia siempre como una “o” española cuando aparece en sílaba átona.

Un ejemplo conocido es:

молоко́
leche

Aunque aparecen tres letras о, no se pronuncian todas de la misma manera.

Leer cada vocal exactamente como está escrita produce una pronunciación excesivamente española.

4. No aprender dónde lleva el acento cada palabra

Este es uno de los hábitos que conviene adquirir desde el principio.

En los textos rusos normales, el acento no suele aparecer marcado.

Por eso no basta con aprender:

хорошо

Conviene aprender:

хорошо́

El estudiante debe incorporar a la vez:

significado;

escritura;

pronunciación;

posición del acento.

Colocar incorrectamente el acento puede hacer que una palabra suene muy poco natural y, en algunos casos, puede incluso distinguir palabras o formas diferentes.

5. No distinguir consonantes duras y blandas

El ruso distingue entre consonantes:

duras;

blandas o palatalizadas.

Para un hispanohablante esta diferencia no resulta siempre evidente porque no funciona del mismo modo en español.

El error típico consiste en pronunciar ambas formas prácticamente igual.

Sin embargo, esta oposición es importante para:

pronunciación;

ortografía;

gramática;

comprensión oral.

El estudiante necesita tiempo para aprender primero a escuchar la diferencia y después a producirla.

6. Pronunciar Ы como una simple «i»

La letra:

Ы

representa un sonido que no existe exactamente en español.

Uno de los errores más habituales consiste en sustituirlo directamente por nuestra i.

Por ejemplo:

мы
nosotros

ты


вы
usted / ustedes / vosotros

contienen este sonido.

No es necesario producirlo perfectamente el primer día, pero conviene evitar desde el principio la identificación:

ы = i

porque puede crear un hábito difícil de corregir después.

7. Confundir Ш y Щ

Las letras:

Ш

y:

Щ

no representan exactamente el mismo sonido.

Al principio pueden resultar muy parecidas para un oído español.

Ш es normalmente una consonante dura.

Щ se pronuncia en el ruso moderno como una consonante larga y blanda.

Un ejemplo:

школа
escuela

frente a:

ещё
todavía / más

La diferencia requiere escucha y práctica.

8. Utilizar siempre el orden de palabras del español

El ruso posee un orden de palabras más flexible que el español gracias, entre otros factores, al sistema de casos.

Un estudiante puede intentar construir todas las frases siguiendo estrictamente:

sujeto + verbo + complemento

porque es una estructura muy habitual en español.

En ruso esa estructura también puede aparecer, pero el orden puede modificarse para expresar:

énfasis;

contraste;

información nueva;

estilo.

Esto no significa que cualquier orden sea siempre natural.

Significa que el estudiante debe aprender progresivamente a reconocer las estructuras propias del ruso y no limitarse a traducir palabra por palabra desde el español.

9. Olvidar que las palabras cambian de terminación

Este es probablemente uno de los mayores cambios mentales.

En español podemos aprender:

“Anna”

y utilizar prácticamente siempre esa misma forma.

En ruso:

Анна

puede convertirse en:

Анну

Анны

Анне

Анной

dependiendo de la función que desempeñe.

El error consiste en aprender únicamente la forma del diccionario y utilizarla después en todas las frases.

Para avanzar es necesario acostumbrarse a pensar:

¿qué función desempeña esta palabra?

y, por tanto:

¿qué caso necesita?

10. Intentar traducir las preposiciones literalmente

Un error muy frecuente consiste en pensar:

“en” = una determinada preposición rusa.

“a” = otra.

“de” = otra.

Las correspondencias no funcionan de manera tan sencilla.

Una misma preposición española puede traducirse de distintas maneras dependiendo del contexto.

Además, las preposiciones rusas están estrechamente relacionadas con los casos gramaticales.

Por eso es mejor aprender:

preposición + caso + estructura

en lugar de memorizar una equivalencia aislada.

11. Utilizar siempre el nominativo después de una preposición

Como el nominativo es la forma básica, el principiante tiende a conservarla.

Por ejemplo, aprende:

Москва
Moscú

y después quiere utilizar esa misma forma en cualquier contexto.

Pero:

Я живу в Москве.
Vivo en Moscú.

Aquí aparece:

Москве

porque la estructura exige otro caso.

Las preposiciones son una de las principales señales que ayudan al estudiante a elegir correctamente la forma de una palabra.

12. Intentar aprender los seis casos de memoria de una sola vez

Ver una tabla completa puede provocar la sensación de que hay que memorizar decenas de terminaciones inmediatamente.

No es una buena estrategia.

Los casos deben aprenderse de forma progresiva.

Primero una función.

Después unas terminaciones.

Luego ejemplos.

Más tarde nuevos usos.

El objetivo no consiste en recitar:

“nominativo, genitivo, dativo…”

El objetivo es poder construir correctamente una frase cuando necesitamos utilizar una de esas formas.

13. Pensar que cada caso tiene un único significado

Por ejemplo:

genitivo = posesión

es una buena explicación inicial.

Pero el genitivo tiene muchos otros usos.

También aparece con:

negación;

cantidades;

procedencia;

determinadas preposiciones;

números;

diferentes construcciones.

Lo mismo ocurre con los demás casos.

Por eso las equivalencias simples son útiles al principio, pero no deben convertirse en reglas absolutas.

14. Traducir «tener» directamente como un verbo equivalente

En español decimos:

Tengo un libro.

El ruso utiliza habitualmente una construcción diferente:

У меня есть книга.

Literalmente, su estructura se aproxima más a:

“junto a mí existe un libro”.

El error típico consiste en buscar un verbo ruso que funcione exactamente como “tener” y construir la frase siguiendo la lógica española.

Aprender ruso significa también aceptar que determinadas ideas se organizan de una manera diferente.

15. Introducir el verbo «ser» en presente donde el ruso no lo utiliza

En español decimos:

Soy estudiante.

En ruso:

Я студент.

No aparece un verbo equivalente a “soy”.

También:

Москва — столица России.

Moscú es la capital de Rusia.

El verbo быть, “ser / estar”, existe, pero generalmente no se utiliza como cópula en este tipo de frases en presente.

El estudiante español puede sentir inicialmente que falta algo.

Pero para un hablante ruso la estructura es completamente normal.

16. Confundir aspecto verbal con tiempo verbal

El ruso distingue:

aspecto imperfectivo;

aspecto perfectivo.

El error habitual es pensar:

imperfectivo = pasado imperfecto

y:

perfectivo = pretérito perfecto

No funciona así.

El aspecto no indica simplemente cuándo ocurre una acción, sino cómo la presenta el hablante.

Por ejemplo:

читать

puede presentar la actividad de leer como proceso o hábito.

прочитать

puede presentar la lectura como acción completada.

Ambos pueden utilizarse en diferentes contextos temporales.

17. Aprender solo una forma de cada verbo

Si aprendemos:

читать = leer

pero nunca aprendemos:

прочитать

nos faltará una parte esencial del sistema verbal.

Muchos verbos conviene aprenderlos en parejas:

читать / прочитать

leer.

писать / написать

escribir.

делать / сделать

hacer.

покупать / купить

comprar.

De esta manera el estudiante aprende desde el principio que puede necesitar una forma distinta según quiera destacar el proceso o el resultado.

18. Pensar que «ir» se traduce siempre con el mismo verbo

Este es uno de los errores clásicos.

En español utilizamos:

ir

en muchísimas situaciones.

En ruso debemos distinguir al menos:

идти
ir a pie en una dirección concreta.

ходить
ir a pie habitualmente o en varias direcciones.

ехать
ir en transporte en una dirección concreta.

ездить
ir en transporte habitualmente.

Por ejemplo:

Я иду домой.

Voy a casa andando.

Pero:

Я еду домой.

Voy a casa en transporte.

La traducción española utiliza “voy” en ambos casos.

El ruso obliga a especificar más.

19. Confundir идти y ходить

Otro error frecuente es aprender ambos como:

“ir andando”

y utilizarlos indistintamente.

Pero:

Я иду в университет.

significa que voy ahora hacia la universidad.

Mientras que:

Я хожу в университет каждый день.

indica que voy allí habitualmente.

La diferencia entre movimiento concreto y movimiento habitual es fundamental.

20. Ignorar los prefijos de los verbos de movimiento

Cuando aparecen formas como:

прийти

уйти

войти

выйти

el estudiante puede intentar aprender cada una como un verbo completamente independiente.

Sin embargo, comprender los prefijos facilita enormemente el sistema.

Por ejemplo:

в- → hacia dentro.

вы- → hacia fuera.

при- → llegada.

у- → alejamiento.

La gramática empieza a resultar mucho más lógica cuando reconocemos estos patrones.

21. Utilizar ты con todo el mundo

En español de España utilizamos con mucha frecuencia tú en situaciones donde otras lenguas mantienen una distinción formal más marcada.

En ruso existe una diferencia importante entre:

ты


y:

вы
usted / ustedes / vosotros.

Con:

desconocidos;

clientes;

profesores;

determinadas personas mayores;

situaciones formales;

es habitual utilizar вы.

Utilizar ты demasiado pronto puede resultar excesivamente familiar.

Esta cuestión no pertenece únicamente a la gramática.

También forma parte de la cultura comunicativa.

22. Pensar que Вы siempre significa «vosotros»

El pronombre:

вы

tiene dos grandes usos.

Puede referirse a varias personas:

vosotros / ustedes

pero también a una sola persona con tratamiento formal:

usted.

El contexto determina cuál de los significados corresponde.

23. Olvidar el género en el pasado

El pasado ruso tiene una característica que no existe en español.

En singular, el verbo puede variar según el género.

Por ejemplo:

Un hombre dice:

Я работал.
Trabajé / estaba trabajando.

Una mujer dice:

Я работала.

La diferencia:

-л / -ла

debe tenerse en cuenta.

Es frecuente que el principiante utilice automáticamente la misma forma para hombres y mujeres.

24. Olvidar la concordancia del adjetivo

Los adjetivos rusos cambian según:

género;

número;

caso.

Por ejemplo:

новый дом
casa / edificio nuevo, masculino.

новая книга
libro nuevo, femenino.

новое слово
palabra nueva, neutro.

El error típico consiste en aprender un adjetivo en una sola forma y utilizarlo siempre igual.

En ruso el adjetivo debe adaptarse al sustantivo.

25. Pensar que el plural funciona exactamente como en español

El plural ruso presenta diferentes terminaciones y está relacionado además con:

género;

declinación;

casos;

números.

No existe una regla tan simple como añadir siempre una terminación equivalente a nuestra -s.

Además, determinadas palabras presentan plurales irregulares que deben aprenderse progresivamente.

26. Subestimar los números

Aprender:

uno, dos, tres, cuatro, cinco…

parece sencillo.

Pero en ruso los números afectan a la forma del sustantivo.

La estructura que aparece después de:

один

no funciona exactamente igual que después de:

два

o después de:

пять.

Por eso los numerales terminan convirtiéndose también en un tema gramatical.

27. Intentar traducir palabra por palabra

Probablemente este sea el error más general.

El estudiante construye primero una frase completa en español y después intenta sustituir cada palabra por su equivalente ruso.

Eso funciona solo hasta cierto punto.

Comparemos:

Мне нравится русский язык.

La traducción natural es:

Me gusta el ruso.

Pero la estructura rusa no reproduce palabra por palabra la frase española.

Lo mismo sucede con:

У меня есть…

Мне нужно…

Мне холодно.

y muchas otras expresiones.

Aprender frases completas ayuda a interiorizar las estructuras propias del idioma.

28. Tener miedo a cometer errores al hablar

Este error no es gramatical, pero puede frenar mucho el aprendizaje.

Algunos estudiantes prefieren no hablar hasta estar completamente seguros de construir la frase correctamente.

El resultado puede ser que conozcan bastante gramática pero tengan poca capacidad para utilizarla espontáneamente.

Los errores forman parte del aprendizaje.

Hablar permite detectar:

qué vocabulario falta;

qué estructuras todavía no están automatizadas;

qué dificultades de pronunciación existen;

qué gramática necesita más práctica.

La corrección debe ayudar a avanzar, no impedir hablar.

29. Estudiar únicamente gramática

El extremo contrario también presenta problemas.

Una persona puede dominar tablas de casos y realizar muy bien ejercicios escritos, pero tener grandes dificultades para comprender una conversación real.

Aprender ruso exige trabajar de forma conjunta:

gramática;

vocabulario;

comprensión oral;

pronunciación;

conversación;

lectura;

escritura.

La gramática es una herramienta, no el objetivo final.

30. Estudiar únicamente conversación y evitar la gramática

También puede ocurrir lo contrario.

Intentar hablar sin comprender cómo funcionan:

casos;

concordancia;

aspecto;

verbos de movimiento;

puede producir errores que terminan consolidándose.

La conversación es imprescindible, pero comprender la estructura del idioma ayuda enormemente a progresar.

Lo ideal es combinar ambas cosas.

31. Aprender palabras aisladas sin contexto

Memorizar una lista como:

дом — casa

книга — libro

работа — trabajo

puede ayudar inicialmente.

Pero es mucho más eficaz aprender:

Я дома.
Estoy en casa.

Я читаю книгу.
Leo un libro.

Я иду на работу.
Voy al trabajo.

Así aprendemos simultáneamente:

vocabulario;

gramática;

preposiciones;

casos;

estructuras.

32. No repasar lo aprendido

El ruso contiene muchas formas nuevas para un hispanohablante.

Si aprendemos una estructura y no volvemos a utilizarla durante semanas, es normal olvidarla.

La repetición frecuente es especialmente importante para:

terminaciones;

vocabulario;

parejas aspectuales;

verbos de movimiento;

acentos.

No es necesario estudiar durante horas todos los días.

Un repaso breve pero frecuente suele ser mucho más eficaz.

33. Querer entender todo inmediatamente

Durante las primeras etapas aparecerán estructuras que todavía no pueden explicarse completamente porque dependen de contenidos que el estudiante estudiará más adelante.

Esto es normal.

Una lengua se aprende por aproximaciones sucesivas.

Primero podemos aprender:

Мне нравится…

como una estructura útil.

Más adelante comprenderemos:

por qué aparece el dativo;

cómo funciona el verbo;

cómo concuerda;

qué sucede en plural.

No necesitamos dominar toda la teoría antes de utilizar una expresión.

34. Compararse constantemente con otros estudiantes

Dos personas que comienzan ruso el mismo día no necesariamente progresarán igual.

Una puede aprender vocabulario con rapidez.

Otra puede entender mejor la gramática.

Otra tendrá una pronunciación excelente.

Otra necesitará menos tiempo para hablar espontáneamente.

El progreso lingüístico no es completamente lineal.

Lo importante es mantener continuidad y comprobar cómo mejora nuestra propia capacidad de utilizar el idioma.

35. Pensar que el ruso es «imposible»

Este puede ser el error más perjudicial de todos.

Sí, el ruso presenta dificultades para un hispanohablante.

Tiene:

casos;

aspectos verbales;

verbos de movimiento;

un alfabeto diferente;

una pronunciación con determinados contrastes nuevos.

Pero también tiene aspectos bastante sistemáticos.

Las terminaciones siguen patrones.

Los prefijos poseen significados que se repiten.

La conjugación presenta regularidades.

El alfabeto puede aprenderse bastante rápido.

Y numerosas estructuras que al principio parecen extrañas terminan convirtiéndose en algo completamente normal.

Algunas ventajas que tenemos los hispanohablantes

No todo son dificultades.

Los estudiantes españoles cuentan también con algunas ventajas.

Por ejemplo:

La R rusa

Nuestra capacidad para producir una r vibrante facilita considerablemente este sonido.

El sonido Х

Se aproxima en determinados contextos a nuestra j, por lo que suele resultar más sencillo para un español que para hablantes de muchas otras lenguas.

Nuestra experiencia con género gramatical

El español distingue masculino y femenino, por lo que la idea de que los sustantivos poseen género no resulta nueva.

La conjugación verbal

Estamos acostumbrados a que los verbos cambien según persona, número, tiempo y modo.

Por eso la existencia de diferentes formas verbales no resulta tan extraña como para hablantes de lenguas con una conjugación mucho más reducida.

La mejor manera de evitar errores

No consiste en intentar no equivocarse nunca.

Consiste en desarrollar buenos hábitos desde el principio:

aprender el alfabeto correctamente;

escuchar ruso con frecuencia;

memorizar el acento junto con las palabras;

aprender vocabulario en contexto;

estudiar los casos progresivamente;

aprender parejas aspectuales;

practicar conversación;

aceptar la corrección;

revisar;

utilizar lo aprendido.

Los errores dejan de ser un problema cuando sabemos utilizarlos para identificar qué necesitamos mejorar.

Equivocarse también forma parte de aprender ruso

Un alumno que nunca utiliza el idioma difícilmente cometerá errores.

Pero tampoco aprenderá a comunicarse.

La persona que habla ruso durante su aprendizaje confundirá alguna vez:

идти y ходить,

utilizará un caso incorrecto,

colocará mal un acento,

olvidará una terminación

o escogerá el aspecto verbal equivocado.

Todo eso es normal.

La función del profesor consiste en detectar esos errores, explicar por qué aparecen y ayudar al alumno a corregirlos antes de que se conviertan en hábitos.

En Academia de Ruso de LinguaEstudio trabajamos especialmente sobre las dificultades habituales de los estudiantes hispanohablantes.

Porque aprender ruso no significa no equivocarse.

Significa equivocarse cada vez menos y ser capaz de comunicarse cada vez mejor.

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